El salón Multiespacio de la Universidad Nacional de Chilecito fue lugar de encuentro que invitó a la comunidad a reconectar con conceptos de la filosofía oriental, las similitudes con las cosmovisiones andinas y la naturaleza humana.
El encuentro, de carácter abierto y gratuito, estuvo a cargo de la reconocida maestra zen Ariadna Dosei Labbate y atrajo una concurrencia integrada por estudiantes, docentes, nodocentes y vecinos de la comunidad en general.

Un recorrido entre la teoría y la práctica del zazen
En primer lugar, se realizó una conferencia introductoria destinada a contextualizar histórica y filosóficamente al budismo zen dentro de los escenarios contemporáneos.
Posteriormente, se dio paso a mostrar en qué consiste la práctica del zazen (meditación sentada) una introducción directa sobre la postura corporal adecuada, la técnica de respiración, la forma de meditar y los procesos internos que se desencadenan al habitar la quietud. El encuentro concluyó con un espacio de intercambio colectivo y reflexiones de las problemáticas existenciales del mundo actual.


Un saber ancestral que trasciende culturas
Durante su alocución, la maestra Ariadna Dosei Labbate compartió su experiencia personal tras 40 años de práctica, definiendo al zazen como un camino infinito de conocimiento. Al abordar cómo se transmite esta tradición oriental en Occidente, Labbate explicó que el zen posee un espíritu universal que trasciende lo japonés.
«La raíz del budismo es un saber ancestral de la humanidad. Uno puede acceder desde lo filosófico y lo intelectual, pero es como si habláramos del gusto del agua: en algún momento hay que tomarse el vaso y hacer la experiencia. Es un laboratorio de vida», afirmó la Maestra.




Asimismo, destacó la importancia de mantener viva la transmisión de maestro a discípulo sin caer en dogmatismos, haciendo una mención especial a la influencia de sus maestros Kosen, Deshimaru y Kodo Sawaki.
Crisis contemporánea y la reconexión con la naturaleza
La conferencia planteó una profunda crítica a las formas occidentales de entender el mundo, advirtiendo sobre modelos culturales que validan el egoísmo y aíslan al ser humano de su entorno. Labbate enfatizó que la crisis ecológica actual es un reflejo de esta separación conceptual: «La naturaleza somos nosotros mismos y nos estamos destruyendo. No es una idea, es lo real que está pasando en nuestros cuerpos; por lo tanto, debemos dar un giro radical».
Hacia una economía sustentable y con conciencia
La vinculación académica de este evento estuvo ligada a la materia Filosofia del Profesorado en Economía de la Universidad Nacional de Chilecito, materia que dicta el Dr. Iñaki Ceberio de León y la Prof. Karina Ponce.
Al respecto, la maestra Dosei expresó que abordamos la economía como una ciencia abstracta y orgánica que genera profundas desigualdades globales y que la crisis planetaria actual no responde a una falta de recursos, sino a una “profunda crisis de conciencia y humanidad”, ejemplificando que elementos vitales como el agua —origen de la vida presente en nuestro propio cuerpo— exigen un impacto de cuidado tanto en nuestro espíritu como en el tejido social.
Reconocer otras cosmovisiones
Desde la materia universitaria, Dr. Iñaki Ceberio de León, señaló que la filosofía occidental tradicional suele estar dominada por visiones eurocéntricas y disociadas del entorno natural. «Reconocer que existen otras cosmovisiones, como las de los pueblos originarios o las orientales donde no hay separación entre humano y naturaleza, nos abre la mente y nos ayuda a organizarla», remarcó.























