La Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC) fue un espacio de encuentro, reflexión y formación institucional donde se dio lugar a la jornada “Memoria, Identidad y Ciencia Forense: los aportes del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) a la Verdad y la Justicia”.
Bajo el lema “Cada identidad recuperada es una victoria de la memoria sobre el olvido”, el encuentro presencial y virtual buscó visibilizar el rol de la antropología, la genética y las ciencias forenses en los procesos de reparación histórica, así como fortalecer el compromiso democrático en las nuevas generaciones.
La actividad fue organizada de manera conjunta por la UNdeC, el diputado provincial Ismael Bordagaray y la Secretaría de Derechos Humanos de La Rioja. El evento contó con la asistencia de autoridades universitarias, docentes, militantes de la defensa de los Derechos Humanos, ex presos políticos y familiares de personas desaparecidas en la última dictadura militar argentina.



El compromiso de una Universidad abierta y con Memoria
Durante la apertura de la jornada, las autoridades locales destacaron el rol activo de la Educación Superior en la preservación del pasado reciente.
Al respecto, el rector de la UNdeC Ab. César Salcedo remarcó la importancia de la presencia de miembros del EAAF en nuestra institución y “la presencia de muchos de nuestros vecinos que dan cuenta de la época que hemos vivido que algunos quieren borrar y olvidar. Entonces a través de actividades como estas, no tan solo mantienen viva la memoria, sino que contribuyen a desentrañar esa verdad que todos los argentinos nos merecemos saber para que se haga justicia”.
Por su parte, el diputado provincial Ismael Bordagaray destacó la constante articulación institucional de la Casa de Altos Estudios, calificando a la Universidad de Chilecito como una de las instituciones universitarias más abiertas de la región.



Cuarenta años de Ciencia al servicio de la verdad
El eje central del encuentro estuvo constituido por la conferencia “La ciencia al servicio de la memoria: 40 años de trabajo del EAAF”, dictada por Virginia Urquizu y Maia Prync, investigadoras y coordinadoras de la Unidad de Casos del Equipo Argentino de Antropología Forense.
Las especialistas iniciaron su exposición reconstruyendo el contexto histórico de la última dictadura militar en Argentina, periodo en el cual se identificó la existencia de más de 800 centros clandestinos de detención, tortura y exterminio. Explicaron además los circuitos represivos y las variables de destino final implementadas por las fuerzas de seguridad, que abarcaban desde los denominados «vuelos de la muerte» hasta los enterramientos clandestinos y como NN en cementerios, predios militares o terrenos privados.
Virginia Urquizu puntualizó que la tarea del EAAF consiste en la búsqueda de la verdad en casos de personas cuyas identidades fueron sistemáticamente ocultadas. Afirmó que la labor del organismo no solo aporta pruebas fundamentales para la Justicia en las causas por violaciones a los Derechos Humanos, sino que ayuda a reconstruir la historia reciente y a brindar respuestas concretas a los familiares.




Al analizar el impacto cuantitativo de la labor del equipo, Urquizu detalló que “en estos años alrededor de 1400 restos de personas que fueron enterradas en circunstancias clandestinas [fueron recuperados] y una parte importante de esos restos han sido identificados”. Asimismo, la funcionaria precisó que “al día de la fecha hay alrededor de 800 que nos faltan identificar y un poquito de más de 600 familias que recuperaron los restos de su familiar desaparecido”.
Avances en Córdoba y el despliegue internacional
Un punto de profunda sensibilidad y vigencia en la jornada fue el análisis de las investigaciones llevadas a cabo en el predio del ex centro clandestino de detención «La Perla», en la provincia de Córdoba. Durante el transcurso de 2026, el EAAF logró nuevas identificaciones en dicho sitio, entre las que se encuentran víctimas riojanas del terrorismo de Estado.
También, las disertantes y las autoridades repasaron el prestigio global alcanzado por el organismo civil y su rol en problemáticas contemporáneas y humanitarias, remarcando además tareas realizadas con los caídos de guerra no identificados en el cementerio de Darwin en las Islas Malvinas, así como el acompañamiento en los casos de desapariciones ocurridas en democracia. En sintonía con esto, Urquizu concluyó que “el equipo desde 1984 viene haciendo misiones internacionales en países que también sufrieron violencia política, étnica”, consolidando un puente técnico y ético donde el pasado se une con el presente para garantizar que las consecuencias de la violencia estatal sigan siendo investigadas de manera permanente.
Testimonios que mantienen viva la memoria
Como cierre de la jornada, familiares de personas desaparecidas y ex presos políticos de Chilecito compartieron sus testimonios con las investigadoras del Equipo Argentino de Antropología Forense y con el público presente. En un emotivo intercambio, expresaron su reconocimiento por la labor que el organismo desarrolla desde hace más de cuatro décadas, destacando el valor que representa para cientos de familias la posibilidad de reconstruir lo sucedido, recuperar la identidad de sus seres queridos y avanzar en el camino de la verdad, la memoria y la justicia. El encuentro reafirmó la importancia de generar estos espacios de diálogo entre la ciencia, las instituciones y la comunidad, fortaleciendo el compromiso colectivo con la defensa de los Derechos Humanos.





























