Dice un pensador que si de algo está llena la memoria, es de olvido.

Por esto, nuevamente, los habitantes del país, aunque también del mundo libre, humanista y democrático, tenemos la obligación de recordar el inicio de la Dictadura de 1976. No hay que ahondar en detalles, por demás conocidos por la ciudadanía, para acordar que fue el golpe de estado más cruel, sangriento y deshumanizado que la historia Argentina tiene en sus registros.

Quienes estamos en una Universidad pública sabemos que las dictaduras siempre persiguieron el compromiso que de aquí sale: formarse en el conocimiento para aportar a la transformación integral del país. Y el ámbito para hacerlo es en libertad, en el respeto de los derechos de cada una y cada uno de sus integrantes, con sus diferencias, con sus propias identidades. Por este motivo, desde el golpe de 1930, toda interrupción del sistema democrático conllevó hechos dolorosos y violentos para los integrantes del sistema universitario público del país. Pero este dolor fue inimaginable con los sufrimientos que se produjeron desde el funesto 24 de marzo de 1976.

Por eso es un día marcado como Feriado en el calendario oficial: para que cada una de nosotras y cada uno de nosotros, desde donde estemos, con la edad que tengamos, traigamos a la memoria presente esta fecha que nos marcó en el dolor colectivo, con “heridas que sangran todavía”. NUNCA MÁS.

Por eso el compromiso que tenemos como Institución educativa, universitaria y pública que somos, con el resguardo y mantenimiento de esta memoria viva.

MEMORIA – VERDAD – JUSTICIA

Memoria, para que nunca más se olvide; para que nunca más vuelva a suceder;

Verdad, con la ayuda de la memoria la seguiremos buscando, se la debemos a los familiares de las víctimas de la Dictadura y a todos los ciudadanos del país;

Justicia, con la memoria presente la verdad irá descubriéndose, y la justicia llegará para tantas víctimas inocentes.

Prof. Pablo Belzagui

Docente – investigador

Universidad Nacional de Chilecito

Fotografía: Pablo Lasansky, Madre, 1982