El día 24 de noviembre se conmemoró el Día Mundial del Olivo. El olivo tiene sus raíces en el Mediterráneo, pero sus capacidades de adaptarse han permitido que se extienda por los cinco continentes, contribuyendo históricamente al desarrollo económico y social de numerosos países. Además, es un símbolo internacional de paz y armonía.

Argentina es el principal productor de aceitunas de mesa y aceite en Latinoamérica. El 90% de la producción se concentra en la región árida y semiárida que bordea la cadena montañosa de Los Andes.

Según la Cámara Olivícola Riojana, la superficie cultivada con olivo en nuestra provincia es aproximadamente un cuarto del total del país. En nuestro Valle se han desarrollado en los últimos 20 años importantes emprendimientos olivícolas entre plantaciones y fábricas de procesado de aceite y confitería, aportando al desarrollo económico de la provincia.

Entre las variedades más tradicionales predomina la “Arauco”. Su representante más emblemático, el Olivo Cuatricentenario, se encuentra muy cerca nuestro, en la localidad de Aimogasta, y fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1980. Es testimonio viviente del comienzo de la olivicultura en Sudamérica a través de semillas traídas desde España por los conquistadores. Curiosamente, fue la única planta que sobrevivió a la tala masiva ordenada por el rey Carlos III en el siglo XVII, quien quiso evitar perder en la competencia con los ejemplares desarrollados en esta tierra, más carnosos y de mayor calidad que los ibéricos. Debido a lo añejo y la susceptibilidad a enfermedades de la variedad de este olivo legendario, en la actualidad se encuentra gravemente dañado, afectado por distintos microorganismos patógenos que azotan la región y provocan “Rama Seca” en los olivos; enfermedad que afecta a muchos de nuestros olivares.

Para hacer frente a esta problemática, investigadores de diversas instituciones de distintas provincias, incluida la UNdeC, aunamos esfuerzos y trabajamos mancomunadamente estudiando a estos patógenos y buscando métodos para combatirlos. Muchos formamos parte de la Comisión de Sanidad del Clúster Olivícola Riojano (COR). El COR se conformó hace dos años con representantes de entes gubernamentales, de institutos de investigación, de universidades, de asociaciones de productores olivícolas, de empresarios y ONG´s, con la finalidad de plantear una visión estratégica, unificar metodologías de trabajo, acordar objetivos a corto, mediano y largo plazo y planes operativos para fortalecer el liderazgo de la provincia en la escena olivícola nacional.

En este importante escenario actual, los invitamos a que el 24 de noviembre se transforme en una oportunidad para revalorizar a nuestro noble cultivo y conmemorar también a quienes, a lo largo del país, en particular en La Rioja, se esfuerzan por mantener en auge a la olivicultura a pesar de las dificultades agronómicas y económicas que enfrenta esta actividad diariamente.

 

Lic. Donna Lucía Rattalino

Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas (IAMRA)

Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC)

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