Cada 8 de mayo se conmemora el “Día Nacional de la Prevención Sísmica” en coincidencia con la creación del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) en el año 1972, con el propósito de contribuir a formar y mantener la conciencia sísmica en todos los niveles de la población. En la República Argentina la actividad sísmica se concentra en sus zonas noroeste y centro-oeste fundamentalmente, y si bien ésta es muy intensa, la misma no ha afectado a las zonas más pobladas, por lo que personas y bienes han sufrido escasos daños en los últimos años. 

El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) se encarga de concientizar a la población, de practicar la sismología y de generar las medidas, reglamentos y prevención del riesgo sísmico necesario para el cuidado de la población y las estructuras civiles en zonas potencialmente sísmicas. La prevención, la educación y la información sobre los posibles desastres naturales resultan indispensables para actuar de forma ordenada en caso de que ocurra un terremoto. Tanto las escuelas, las instituciones gubernamentales así como las propias familias son quienes deben encargarse de reunir las condiciones propicias (relevamiento de datos, campañas de prevención, espacios de refugio, salidas de emergencia, botiquines, reservas de comida) para afrontar de la mejor forma posible este tipo de catástrofes naturales.

El término “prevención sísmica” hace referencia a las medidas y acciones dispuestas con anticipación con el fin de evitar o impedir la ocurrencia de un evento adverso o de reducir sus efectos sobre la población, los bienes, los servicios y el medio natural. Todos debemos asumir la seguridad preventiva como una norma de vida para saber actuar ante este tipo de hechos. Aunque todavía no se pueda predecir la ocurrencia de los terremotos a fin de disminuir las víctimas, los conocimientos científicos y tecnológicos disponibles en la actualidad son suficientes para prevenir aquellos efectos desastrosos. Sin embargo, esto será posible si toda la población posee un adecuado grado de conocimiento sobre su comportamiento frente a eventos de esta naturaleza, que le permita actuar con racionalidad.

De acuerdo a las estadísticas oficiales del INPRES durante el año 2018 en la Argentina se registraron un total de 5.272 sismos, la cifra más alta de los últimos años, situándose en segundo lugar la provincia de La Rioja con 463 sismos. Entre los más importantes de nuestra provincia podemos citar el del 2 de abril de 1899 que dejó en ruinas la localidad de Jagüe causando serios daños en Vinchina;  el del 4 de octubre de 1957 que ocasionó daños de consideración en la localidad de Villa Castelli, Vinchina y Villa Unión; el del 7 de junio de 1977 afectando las poblaciones de Patquía y San Ramón y el del 28 de mayo de 2002, que afectó al Dpto. Castro Barros, causando 27 heridos leves, más de un centenar de viviendas destruidas o dañadas en Aminga, Anillaco, Chuquis, Pinchas, Agua Blanca, Los Molinos y Anjullón. Si bien en la localidad de Chilecito no se han registrado eventos importantes, en los últimos años se han intensificado los sismos de baja intensidad, sin generar daños a personas o bienes.

Con esta situación regional, que expone claramente la vulnerabilidad de las poblaciones, entendemos que debemos tomar conciencia que la prevención sísmica es responsabilidad de todos, motivo por el cual se debe estar preparado para actuar ante una emergencia sísmica.

 

*Fuente: Instituto Nacional de Prevención Sísmica.

Dr. Enrique Fucks, Glgo. Oscar Juarez, Lic. Cecilia Corbat

Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas (IAMRA)

Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC)

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