En 1983, en la población de Tiawanaku, en el occidente aymara de Bolivia, se realizaba el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América. Allí, instituyeron el 5 de septiembre como el “Día Internacional de la Mujer Indígena”, en honor a Bartolina Sisa y a la insurgencia que protagonizó junto a aymaras y quechuas en 1791, cercando la ciudad de La Paz, combatiendo la dominación española y luego apresada, torturada y sentenciada a morir en la horca el 5 de septiembre de 1792.

Las mujeres indígenas son portadoras y guardianas de conocimientos invaluables del poder originario, transmiten la lengua de los ancestros, la historia y la identidad; avanzando para la justicia y la equidad de sus pueblos.

Por esto, hoy se honra a todas ellas, que mantienen vivo el recuerdo de la valiente Bartolina, símbolo vigente de la dignidad y lucha de los pueblos.

Fuente: Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe

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