El día 29 de agosto se celebra el Día Nacional del Árbol, por iniciativa del Dr. Estanislao Zeballos, quien los propuso desde el Consejo Nacional de Educación, allá por el año  1900, con la intención de protegerlos y recordar su importancia. En nuestro país, el Árbol Forestal que nos representa es el Quebracho Colorado Chaqueño, mientras que la Flor Nacional es la del Ceibo.

Muchos años atrás, ya las culturas originarias sostenían una relación muy respetuosa con los árboles y los valoraban. En particular, las culturas diaguitas que habitaban el territorio de La Rioja, cosechaban frutos de árboles como mistol, chañar, algarrobo para elaborar diversos alimentos, medicinas, tinturas, o lo empleaban como madera para leña, calentar o cocinar, etc. Actualmente muchas de esas prácticas que se heredaron se mantienen vigentes. En palabras del escritor Mario Benedetti, ”La modestia de los árboles es infinita”.

Los beneficios que obtenemos de los árboles son numerosos, desde aspectos socioculturales como el valor y la identidad a nuestras culturas y paisajes hasta aspectos ambientales como la reducción del calentamiento global regulando el balance de agua, las temperaturas, absorbiendo dióxido de carbono (CO2) y la conservación de los suelos, previniendo la erosión, manteniendo y transformando los nutrientes, albergando especies vegetales y animales y otras muchas cosas más que usamos gratuitamente del ecositema.

Sin embargo, estos aspectos resultan preocupantes en la provincia de La Rioja pues a causa de la deforestación se han perdido más de 85.000 hectáreas de bosques, entre los años 2007 y 2017, lo cual hace que nos mantengamos alertas y sensibles frente a esta situación. Actualmente desde el Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas (IAMRA) y la Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC), se está trabajando en un Proyecto de relevamiento y refuerzo de medidas de protección y conservación de los bosques del algarrobo en la provincia de La Rioja. Nos sobran los motivos para conservar y proteger a los árboles, ¡cada uno de nosotros puede hacer su pequeña gran contribución!, como dice la poesía de León Gieco: “La tierra nunca se olvida que el árbol es su primer pensamiento”.

Dra. Mariana Jausoro

Escuela de Ciencias Biológicas

Invitada por el Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas (IAMRA)

Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC)

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