El Día Mundial del Turismo se conmemora el 27 de septiembre con el objetivo de concientizar a la comunidad mundial de la importancia y el valor que reviste para la cultura, economía, sociedad y política el desarrollo y crecimiento de la actividad turística a nivel global.  El lema central del 2019 es “Turismo y empleo: un futuro mejor para todos”.  

El lema elegido, claramente remite a uno de los beneficios más significativos derivados del turismo: la contribución a la generación y creación de empleo genuino. Como lo afirma la Organización Mundial del Turismo “…El turismo, genera el 10% de los puestos de trabajo en el mundo, siendo considerado dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible por ONU por su alto potencial para crear trabajo decente…” sumado a ello las perspectivas de crecimiento sostenido del sector, reflejan claramente las posibilidades de expansión y desarrollo de las economías basadas en el turismo “… El turismo, ha demostrado ser una actividad económica resiliente. En cada uno de los siete años posteriores a la crisis económica mundial de 2010, la cantidad de llegadas de turistas internacionales aumentó en un 4% o más…”. (OMT, 2019)  

En tal sentido la OMT afirma: “El sector del turismo emplea más mujeres y jóvenes que la mayoría de otros sectores.  En los países de la OCDE, las mujeres representan el 60% del empleo en el sector turístico. Se trata de una proporción mayor que en el sector servicios (47%) y en la economía en su conjunto (43%). Las mujeres desempeñan un papel prominente en el emprendimiento turístico. Estudios de la OMT y de ONU-Mujeres muestran que el índice mundial de mujeres emprendedoras en «hoteles y restaurantes» (36%) es comparativamente mayor que en todos los sectores juntos (22%)” (https://wtd.unwto.org/es/content/dmt-2019-sobre-el-dia-mundial-del-turismo).

La actividad turística genera uno de cada diez puestos de trabajo en todo el mundo, su efecto multiplicador conlleva la generación de empleo genuino en cada región receptora, destacándose, su rol en las áreas rurales, donde no solo genera nuevas fuentes de ingreso derivadas de su desarrollo en forma directa, sino también indirecta, al conservar, difundir y valorizar costumbres, patrimonio, gastronomía y producción.  

La actividad turística, planificada, es considerada una herramienta capaz de generar desarrollo en las regiones receptoras, revitalizar las economías regionales, pero para canalizar estos beneficios y potenciar sus impactos positivos, será necesario contar con recursos humanos formados para integrar competencias intelectuales, prácticas y sociales, que contribuyan al desarrollo económico y sociocultural de la región, con un sólido perfil en el ámbito del desarrollo local y el turismo y la existencia de gobiernos capaces de posicionar al turismo como eje central de la agenda de gobierno, planificando e implementando políticas, planes y proyectos capaces de captar los impactos positivos derivados de la actividad turística y mitigar los impactos negativos. En tal sentido la OMT destaca para este año “…Se necesitan nuevas políticas para aprovechar al máximo el potencial del turismo de crear más y mejores puestos de trabajo, especialmente para las mujeres y los jóvenes. Las políticas y actuaciones deben orientarse a abordar el desajuste actual entre las habilidades turísticas que se imparten y las que necesitan los empleadores. Para ello, es menester un enfoque holístico del futuro del empleo en el turismo, con una mayor cooperación entre todos los implicados, incluidos los sectores público y privado…” (https://wtd.unwto

El turismo puede y debe convertirse en instrumento capaz de generar desarrollo, aportar al crecimiento de las economías regionales, la generación de empleo y a la mejora en la calidad de vida a partir de una planificación que promueva el abordaje interdisciplinario y participativo en relación con las comunidades locales, y el uso sostenible del patrimonio cultural y natural de la región. 

Mgtr. María Delia Soteras
Directora Escuela de Desarrollo Local
Universidad Nacional de Chilecito

 

X