El 24 de Octubre se celebra el Día Mundial de Información sobre el Desarrollo en el marco del aniversario del tratado internacional por el cual se funda la Organización de las Naciones Unidas en 1945, organización que considera que la información es fundamental para solucionar los problemas del desarrollo socio-económico y conduce destacados esfuerzos para su producción y difusión.

En la actualidad las brechas existentes en los niveles de ingresos y desarrollo socio-económico entre países y regiones continúan siendo muy importantes. Por ello los procesos de crecimiento y desarrollo económico son problemáticas de suma vigencia a nivel teórico, de planificación y políticas públicas.

¿Qué es el desarrollo? ¿Un aumento de la riqueza material de un país se traduce en una mejora para el conjunto de su población? Cuando hablamos de desarrollo económico se trata de un concepto multidimensional y complejo que incorpora a la problemática económica aspectos sociales, políticos, culturales y ambientales.

“Aspiramos a un mundo sin pobreza, hambre, enfermedades ni privaciones, donde todas las formas de vida puedan prosperar; un mundo sin temor ni violencia; un mundo en el que la alfabetización sea universal, con acceso equitativo y generalizado a una educación de calidad en todos los niveles, a la atención sanitaria y la protección social, y donde esté garantizado el bienestar físico, mental y social; un mundo en el que reafirmemos nuestros compromisos sobre el derecho humano al agua potable y al saneamiento, donde haya mejor higiene y los alimentos sean suficientes, inocuos, asequibles y nutritivos; un mundo cuyos hábitats humanos sean seguros, resilientes y sostenibles y donde haya acceso universal a un suministro de energía asequible, fiable y sostenible” (Agenda 2030 y Objetivos de Desarrollo Sostenible Una visión de futuro – Organización de las Naciones Unidas).

Para convertir la idea y los objetivos del desarrollo en una guía para la acción es necesario desplegar la organización y los medios necesarios para alcanzarlos a través del proceso de planificación. La planificación es una herramienta para la transformación de la realidad y construcción de futuro que contribuye a definir e instrumentar las prioridades estratégicas del desarrollo para la acción gubernamental y social. Por lo tanto, la planificación es una herramienta y un acto político. Las disparidades territoriales requieren distintos tipos de planificación e intervención por lo que a partir de inicios del siglo XXI existe un creciente interés por espacializar la planificación y las políticas públicas.

En este contexto la información para el desarrollo cobra suma relevancia para efectuar diagnósticos, pronósticos, identificar desafíos y opciones futuras, basados en un diálogo interactivo y fundamentado en hechos y datos certeros. La información calificada se torna esencial para la toma de decisiones, sustentar, diseñar e implementar políticas, y alcanzar así una concertación estratégica a través de la construcción de consensos y la participación del sector público, privado-empresarial, académico, y la sociedad civil.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              Mg. Gabriela Starobinsky

Magister en Ciencia, Tecnología y Sociedad – Licenciada en Economía

Departamento de Ciencias Sociales, Jurídicas y Económicas

Invitada por el Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas (IAMRA-UNdeC)

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