Martín Miguel de Güemes nació el 5 de febrero de 1785, en la ciudad de Salta y es considerado el héroe de la Independencia y una pieza clave en la estrategia del libertador General José de San Martín. Con apenas 14 años, en 1799, empezó la carrera militar enrolándose en la 6ª Compañía del Tercer Batallón del Regimiento Fijo con asiento en Salta.

En junio de 1806 se produce la primera invasión inglesa y por esto el regimiento en el que Güemes servía como cadete es convocado para auxiliar a Buenos Aires. Llegó a ser ayudante de Santiago de Liniers quien en 1807 lo nombró teniente de su escolta de granaderos. Pero al año siguiente, por la muerte de su padre, Güemes debe regresar a Salta.

En los primeros años de la revolución se desempeñó en el Alto Perú en acciones destinadas a interceptar las comunicaciones enemigas. Por diferencias con Juan José Castelli, regresa nuevamente a Salta.

En 1811, le tocará proteger la retirada de Juan Martín de Pueyrredón, luego de la derrota de Huaqui. En 1814, con su ejército campesino, Güemes detiene el avance del general realista Ramírez de Orozco, que había ocupado Jujuy, y lo fuerza a retroceder al Alto Perú.

En 1815 es elegido gobernador de Salta.

Como general, creó el célebre Regimiento conocido como “Los Infernales”, que utilizaban uniforme rojo que pasó a la historia y quedó asociado a su nombre. Los Infernales fueron admirados por su destreza como jinetes, su velocidad de ataque y su gran capacidad para la emboscada y la retirada.

Entre 1812 y 1821, la frontera norte sufrió nueve invasiones realistas. Las últimas seis fueron rechazadas por las milicias de Güemes.

El plan de San Martín era que, una vez que él iniciara el avance por mar hacia Lima, Güemes lanzara finalmente una ofensiva sobre el Alto Perú. En la organización de esa expedición ocupó el jefe salteño los últimos meses de su vida.

Los primeros meses de 1821 tuvo que enfrentar al gobernador de Tucumán, sufriendo además una rebelión interna en su propia provincia en reacción por la fuerte presión impositiva a que la había sometido para financiar la guerra, y el cabildo de Salta lo destituye.

Güemes recupera el poder en mayo, pero los españoles sitian Salta y es herido cuando atraviesa ese cerco, muriendo un 17 de junio de 1821, como consecuencia de esas heridas, en Cañada de la Horqueta, cuidado por sus gauchos. Sus restos descansan en la Catedral de Salta.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

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