El 1º de noviembre se celebra el “Día Mundial de la Ecología y de los Ecólogos”. Esta fecha fue instituida con el propósito de reconocer a la Ecología como disciplina científica, valorar el trabajo de los profesionales ecólogos y concientizar a la humanidad sobre la importancia de mantener una relación armónica con el ambiente en que vive, asegurando su cuidado y preservación. 

La Ecología es una ciencia que estudia las interrelaciones entre los seres vivos y con el medio donde viven. Busca comprender de qué manera los organismos afectan y son afectados por el ambiente biótico y abiótico. Es una ciencia de síntesis que contempla numerosas disciplinas, para comprender las complejas redes que se generan en un ecosistema. 

La ecología está presente en todos los cambios de energía y materia, al estudiar las cadenas tróficas o el traspaso de energía entre ellas. No sólo se limita a la preservación de las áreas naturales, sino también busca que las actividades a favor del ambiente natural tengan el propósito de mejorar la calidad de vida de los seres humanos. 

La ecología ha adquirido una relevancia global en el presente, debido a que cada vez son más notables y alarmantes las consecuencias de la actividad humana sobre el ambiente natural. El crecimiento demográfico de la población mundial demanda cada vez mayor cantidad de recursos naturales. La pérdida y degradación de los ecosistemas naturales enfrenta a la ecología a numerosos retos: la desertización, el incremento de la temperatura, la erosión de los suelos, la crisis mundial de los recursos hídricos, la contaminación del suelo y del agua, la crisis de la biodiversidad. La desaparición de ecosistemas y especies, produce la pérdida de funciones y servicios ecosistémicos con efectos negativos para el bienestar humano, como la seguridad alimentaria, la vulnerabilidad ante desastres naturales, la seguridad energética, el acceso al agua pura y a las materias primas, como asimismo la salud psicofísica del hombre y sus relaciones sociales.

Los objetivos del desarrollo sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y el acuerdo de Paris sobre el clima, hacen cada vez más visible la importancia de la ecología en la toma de decisiones a nivel mundial. Equilibrar el crecimiento humano y los procesos de crecimiento económico, es una cuestión que necesita de los organismos internacionales, el sector público, la sociedad civil y el sector privado.  

La celebración de este día implica, por un lado, un componente académico de reconocimiento a la ecología como disciplina científica y al trabajo de los ecólogos. Y por otro lado un componente de concientización ciudadana focalizado en la necesidad de mantener una relación armónica con el medio practicando un activismo global. 

Por ello, sin lugar a dudas, el mayor desafío de la humanidad es la reducción de la huella ecológica. Esto es “un indicador del impacto generado por las actividades humanas sobre los recursos en los ecosistemas del planeta. Representa la superficie necesaria para producir recursos y absorber los impactos de dicha actividad, expresado en hectáreas globales”. Esto implica que si se usara de manera racional los recursos naturales, se podría garantizar el bienestar y crecimiento de nuestras sociedades. 

Aunque sólo exista un día en el que se conmemora el Día Mundial de la Ecología a lo largo del calendario anual, el día de la Ecología lo podemos recordar a lo largo de los 364 días restantes. ¿Por qué?, porque en un día no se puede recuperar todo el daño anual que hemos causado a nuestro planeta. Estamos a tiempo de reparar o revertir los daños causados al ambiente natural y es deber de cada ciudadano hacer que nuestra huella sea lo más liviana posible. Con un poco de dedicación y cuidado cada jornada podremos tener un ambiente más saludable y menos nocivo para los seres vivos.

 

Dr. Omar Varela

Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas (IAMRA)

Universidad Nacional de Chilecito (UNdeC)

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